viernes, 20 de octubre de 2017

Coup de folie

Passent les années
Coup à coup.
Coup de folie.
Folie qui casse les paroles
et hurle le vent.

Et toi
qui ris comme un jeun vieilli;
qui pleures comme un vieux souvenir enfantin.
Deviens réminiscence.

Et l'oubli ébranle tes entrailles,
pleines d'eau,
pleines de rien,
inertes.

Inhérent au son de la mer frappante.
Inconscient du mal qui t’attrape.

Coup à coup.
Coup fou.

Coup de folie.

La nature me parle de toi

La nature me parle de tes yeux verts
et tes cheveux du soleil.

Elle me dit que ton esprit s'envole avec le vent
et ton corps reste avec les animaux sauvages.

Elle me parle de ton cœur,
et quand tu ris
elle ne peut faire autre chose
que se rendre à tes pieds.

Elle me parle,
et alors, je comprend que la nature
me parle

de toi.

La chica de los ojos grises

Tenía los ojos del color de las cenizas
(puede que en su interior no dejara de arder).

Era fuego y tormenta al mismo tiempo;
un corazón inquieto,
un alma pura
(y rota).

Las voces le decían que todo estaba bien,
pero Troya tampoco esperaba su derrota.

Y cayó.
Como un acantilado de palabras sin avisó.
Calló.

Como un paracaídas corroído por el sol.
Como cae la lluvia,
muda.
Pero como lluvia,
inquieta.

Tenía los ojos del color de las cenizas,

reflejo de su interior que no dejaba de arder.

lunes, 10 de julio de 2017

La luna le dijo adiós

La luna le dijo adiós.
Le dijo adiós, con los ojos encharcados
y la mirada perdida.

Le dijo adiós, sin saber que él no escuchaba.
Que no podía.

La luna le dijo adiós y pasaron tres días
hasta que alguien contestó.
Y no fue él.
Él ya no era.

Ay Luna, Lunita, Lunera.
Quién pudiera abrazarse a tu pecho,
y calmar tus penas.

Quién pudiera escuchar tus latidos

en la noche oscura
en la noche en calma.

Ay, luna, lunita, lunera
que nos lo han quitado.

Tu amante, mi amigo, su alma.

Quién pudiera retrasar el tiempo.
Y matar el odio
o a ellos, por qué no.

Ay, Luna, abrázame fuerte
a ver si nos oye
y decide volver.

Que yo no quiero llorar de pena
quiero su vuelta.

Quiero que vuelva,
ay, Luna, Lunita, Lunera.

lunes, 26 de junio de 2017

Llueven atardeceres

El caos inunda el vacío
de rostros carentes de mentes ilustres.
El caos, que dibuja, a lo alto, en las nubes
piscinas repletas de sangre inocente.

Desiertos que lloran
arena en las plantas
y matan recuerdos.
Y matan.
Y matan.

Dos niños pequeños que juegan absortos
dos mentes que gritan y piden socorro.
Y mueren ahogados en llanto
a manos de otros.
Y mueren pequeños.
Y mueren.

Todo es cruel, al parecer,
y el cielo clama justicia
sin respuesta.
Y tiembla el mar, como si nada pudiera volver a su curso.

Pero, a veces,
sale el sol
y llueven atardeceres.

Y entonces
nadie llora de pena y los poetas cantan.

Y los niños, juegan
a ser
niños.

sábado, 6 de mayo de 2017

Aunque no pase en Europa

Duele.
Cada paso que da duele.
No son sus pies.
Duele el frío que se inyecta cual veneno.
Sangre helada.
Congelada.
Su corazón da un último suspiro.
y grita.

Clama socorro pero su voz es débil
(o está silenciada).
Quizá si el sonido de las bombas no estuviera.
Si las metrallas hicieran menos ruido.
Si los muertos lloraran más bajito.

Duele.
Duele cada paso que da
Intentando (sobre) vivir.
Duelen las piernas,
que no pueden dejar de buscar
y no encuentran
un apoyo.
Porque en todas partes son mal recibidas.
Porque ahora están en tierra de nadie.
En tierra de nadie.
En tierra de nadie.
Porque su tierra ya no es suya.
Se la han robado.

Duele la garganta que ya no emite sonido.
Porque su fuerza se ha perdido en el vacío del mundo.
Porque han transformado su lucha en un vacío en el mundo.
Como si no existieran.
Como si no existieran.
Como si no existieran.

Son estados sin nación;
con una nación robada.
No, son personas sin tierra.
Con una tierra usurpada.

Han robado sus casas
las han destruido.
Han invadido sus pueblos
los han expulsado.

Los hemos asesinado.

Y ellos siguen construyendo escuelas al norte de Gaza.
Y continúan plantando olivos en campos desiertos.

Siguen luchando cada mañana para ir al colegio,
Y juegan con trozos de tierra de nadie.
Y miran el sol.
Y sonríen.

Quizá algún día entendamos que ellos son los héroes.
Y que sin bombas destruyen cadenas de odio y destrozan el miedo.
Quizá algún día entendamos que somos todos hermanos.

Y mientras
Seguirán muriendo.

Seguirá doliendo.
Seguirá doliendo.

Aunque no pase en Europa

viernes, 24 de marzo de 2017

LO QUE NO SABEN


Dicen que tienes el pelo lacio
y las inseguridades a flor de piel.
Que siempre que te enfadas gritas
porque es tu vía de escape.
Dicen que siempre vas con una sonrisa
aunque no puedas
porque alguien te enseñó que llorar es para cobardes.
Que en tu ignorancia de niña lo creíste
y en tu madurez adulta, te mostraron
que así era.
Que llorar es para cobardes
que el dolor se convierte en fuerza
y transformaste esa fuerza en furia.
Dicen que tienes los ojos verdes
y la mirada perdida.
Que no sueles mirar a los ojos
porque temes que te descubran.
Porque temes que te hagan daño
si eres tú.
Porque prefieres ser invisible
que punto de mira.

Dicen que nunca levantas la mano en clase, si hacen preguntas;
que sacas tu libreta de apuntes
y escribes.
Dicen que no hay día en que no escribas
porque temes al olvido casi más
que a tus propios monstruos.
Dicen que te han visto llorar sin soltar una lágrima.
Que amas el silencio.
Dicen que en ocasiones transformas tus miedos
que les quitas medios
y los pones en tus ganas de seguir luchando.
Dicen que eres una guerrera en combate
en un combate que para ellos está perdido.
Lo que no saben
es que tu batalla se libra cada mañana.
Para salir de la cama
para lavarte los dientes
para salir a la calle
para cruzar una puerta.
Lo que no saben
es que tú ganas una lucha cada día
que sigues viva.
Que tus ojos brillan con luz propia.
Que tu alma brilla con luz propia.
Lo que no saben es que todo ese tiempo que has sido silencio
pedías a gritos que alguien te salvara
y que menos mal que no lo hicieron
porque ahora te has salvado tú.
No saben nada de las noches en vela mirando el cielo
porque la luna es la única que comprendía tu soledad
aún estando rodeada de estrellas.
No saben que dejaste de esconderte
cuando te encontraste.
que sigues encontrándote
cada día que pasa.
No saben que un corazón roto
se arregla poco a poco.
Pero no les culpes.
Sólo mira a la niña cansada que se muestra frente a ti cada mañana
y dale la mano.
No necesita nada más.
Que le sostengas
que te sostengas.
Sabes que es mucho más de lo que dicen de ella.